Ayudas para rehabilitación residencial del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (Fondos Next Generation)

El Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana publicó el pasado mes de octubre el de Real Decreto por el que se regulan los programas de ayuda en materia de rehabilitación residencial y vivienda social del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.

Se contemplan dos puntos concretos destinados a la mejora de los edificios y viviendas, concretamente los programas 3 y 4:

  • Programa de ayuda a las actuaciones de rehabilitación a nivel de edificio.
  • Programa de ayuda a las actuaciones de mejora de la eficiencia energética en viviendas.

Y el Programa 5, que servirá para cubrir los gastos relativos al Libro del edificio Existente y Proyectos de Rehabilitación que se necesiten para llevar a cabo las intervenciones que se deriven de los programas 3 y 4.

Las comunidades autónomas y las ciudades de Ceuta y Melilla deberán realizar sus convocatorias de ayudas conforme a lo establecido en el mismo, concretando los requisitos, plazos y procedimiento para formalizar la de solicitud. 

Algunos programas ya están regulados en algunas comunidades autónomas, y en el resto, la publicación es inminente. Por lo que, si te planteas en solicitarlas, una vez publicada la convocatoria en tu provincia, no dudes en contactar con un arquitecto técnico, que como especialista en edificación puede asesorarte tanto en la intervención a realizar como en la gestión de solicitud de estas ayudas. 

Este proyecto responde al nuevo instrumento de recuperación Next Generation EU permitirá a España movilizar un volumen de inversión sin precedentes. Aunque la actividad de rehabilitación ha experimentado un notable crecimiento entre los años 2017 y 2019, sin embargo, el ritmo sigue siendo significativamente inferior al de países de nuestro entorno, e insuficiente para cumplir con los objetivos establecidos en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) 2021-2030, que plantea la rehabilitación de un total de 1.200.000 viviendas en el conjunto del período, comenzando con 30.000 viviendas al año en 2021 y finalizando con 300.000 viviendas al año en 2030.

Descargar Real Decreto

Accede como colegiado de activatie para poder comentar.

Ayudas para rehabilitación residencial del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (Fondos Next Generation)

Ayudas para rehabilitación residencial del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (Fondos Next Generation)

Otras publicaciones

Cómo diferenciar un buen certificado de eficiencia energética
  • 8 jul. 2016

  • Colegio_Murcia

Cómo diferenciar un buen certificado de eficiencia energética

Consejo Eficiencia Energética El ritmo de vida actual es insostenible como se puede apreciar ya en el cambio climático. Y esto puede ir a más si no ponemos solución a la contaminación que generamos cada día. Una forma de reducir las emisiones de CO₂ es mejorar la eficiencia energética de los edificios. El Certificado de Eficiencia Energética es un documento oficial que incluye información sobre las características energéticas del inmueble. Su objetivo es poner en conocimiento de los ciudadanos el consumo energético de sus viviendas. La calificación se obtiene calculando el consumo anual de energía en condiciones normales de ocupación y funcionamiento, además mide las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera. No debemos olvidar que el Certificado de Eficiencia Energética (CEE) es un informe técnico, por lo que el técnico certificador debe realizar una toma de datos físicamente en el inmueble, recopilar información sobre el sistema constructivo del mismo, orientaciones, instalaciones, etc. Por lo tanto, resulta imposible realizarlo sin esta toma de datos. Además, el técnico redactor debe tener conocimientos suficientes sobre las construcciones de las edificaciones para poder interpretar correctamente los datos y así poder realizar un certificado coherente con la realidad del inmueble. Este certificado contiene un informe que emite el programa certificador con toda la información del consumo energético del inmueble y la calificación de eficiencia energética obtenida. Además, de forma voluntaria y a criterio del técnico, se pueden aportar unos anexos complementarios como el documento catastral, fotografías tomadas durante la inspección y croquis del inmueble, así como facilitar unas directrices dirigidas al consumidor para conseguir una mayor eficiencia energética y ahorro de energía. Otra característica para reconocer que un CEE está realizado por un buen profesional son los anexos con los que el técnico complementa su informe. Estos anexos incluirán una descripción específica y detallada de las medidas propuestas para mejorar la calificación de eficiencia energética del inmueble pero, sobre todo, para mejorar el confort de la vivienda. La Norma actual exige que deberán disponer del Certificado de Eficiencia Energética: Todos los edificios de nueva construcción. Edificios o partes de edificios existentes que se vendan o alquilen a un nuevo arrendatario. Edificios o partes de edificios en los que una autoridad pública ocupe una superficie útil total superior a 250 m² y que sean frecuentados habitualmente por el público. Una vez realizado el certificado energético se debe registrar en el órgano competente de cada comunidad autónoma, tras este registro se emite una etiqueta indicando la calificación obtenida en una escala de la A (más eficiente) a la G (menos eficiente). La validez máxima del Certificado es de 10 años, en caso de haber realizado importantes variaciones en el inmueble que puedan mejorar su calificación energética, se puede solicitar un nuevo certificado antes de los 10 años. Actualmente en distintas comunidades autónomas y municipios, se promueve la importancia de la certificación con Ayudas para acometer las reformas  y con descuentos en impuestos municipales, como el IBI,  por ejemplo en Murcia: http://tuedificioenforma.es/web_contenido2.php?id=506&tipo=Publicaciones Para mejorar la eficiencia energética de su vivienda la solución más óptima es actuar sobre la envolvente del edificio, aportando además un aumento en el aislamiento de ruidos: Fachadas: con sistemas de aislamiento térmico por el exterior (SATE), fachadas ventiladas, inyectando el aislamiento en la cámara de aire, etc. Huecos: colocar doble acristalamiento y perfiles con rotura de puente térmico. Cubiertas: instalación de cubiertas ecológicas. Además de estas actuaciones se puede ampliar la mejora instalando placas solares térmicas y fotovoltaicas, cambiando las bombillas y los electrodomésticos por unos de bajo consumo, instalando sistemas de domótica, etc.   Si dispones del Certificado de Eficiencia Energética, y además obtienes una buena calificación, puedes obtener grandes beneficios, como el aumento de valoración de la vivienda. Hay que tener en cuenta que la mejor forma de ahorrar es no gastar energía sin necesidad. Si necesitas más información sobre este tema no dudes en Consultar o solicitar los servicios de nuestros técnicos.

Qué tipo de calefacción es más rentable para mi vivienda(II)
  • 4 nov. 2025

  • Colegio_Murcia

Qué tipo de calefacción es más rentable para mi vivienda(II)

Consejo Eficiencia Energética La semana pasada publicamos un artículo en el que expusimos los tipos de calefacción más habituales y su rentabilidad en función del de tipo de combustible que utilizan para generar calor.  Así que en este artículo que hoy nos ocupa, veremos las partes de las que se componen los diferentes sistemas y las características de cada una de esas partes, ya que entender su funcionaminto nos ayudará a poder elegir cual es el sistema que mejor se adapta a nuestras necesidades. Empecemos por los elementos que componen los sistemas de calefacción: Generador de Calor = Calderas Emisores = Radiadores Sistemas de Control = Termostato Calderas En la caldera se calienta el fluido que se encarga de llevar el calor a los radiadores. Para calentar el fluido se necesita un combustible y en base a eso, se dividen los sistemas de generación de calor: Gas Natural: funcionan con un intercambiador de calor, en el que hay un serpentín por donde circula el agua. El agua entra fría y sale caliente. Gasoil: el funcionamiento de esta caldera es idéntico al del gas natural, con la salvedad de que su rendimiento es mayor. El contra que tienen estas calderas, a parte de  su mayor contaminación, es que la instalación y el combustible son más caros. Eléctrica: el intercambio de calor se realiza con una resistencia que calienta el agua del serpentín. Evitamos problemas de fugas o intoxicación por gas. La instalación es más barata, su consumo es mayor y el coste, si ya de normal es elevado, en estos días lo es mucho mas Sostenibles: por ejemplo, la aerotermia que esta caldera extrae la energía del aire a través de una bomba de calor, es decir utiliza energía renovable, por eso posee gran eficiencia energética. Y aunque su instalación cara, es fácil de amortizar el gasto. Estas calderas son óptimas para zonas templadas Pellets: estas calderas tienen un gran poder calorífico, respetuoso con el medio ambiente. El combustible es caro, se necesita espacio para almacenaje y tiene un mantenimiento, casi a diario de limpieza de cenizas. También se debe contar con una chimenea para expulsar los humos. Carbón: actualmente casi en desuso, es muy contaminante y no son automáticas ni se les puede regular la temperatura.   Radiadores Los radiadores son los aparatos que van a calentar la estancia gracias a los tubos que circulan por él, con un fluido caloportador. Y dependiendo de este fluido se pueden dividir en: De agua. Un circuito cerrado de agua recorre toda la vivienda, hasta llegar a los radiadores. Se combinan normalmente con calderas de gas natural, por lo que el suministro de gas no llega a todas partes, no siempre pueden instalarse Eléctricos. Su instalación es sencilla y requiere poco mantenimiento. Su mayor desventaja reside en el precio de la electricidad y en que su alcance calorífico es corto. De aceite. Se conectan a la electricidad, que alimenta una resistencia y esta calienta el aceite, que irradia el calor a la estancia. Tienen poco alcance y tardan en calentarse, pero mantienen el calor una vez apagados. Termostatos Los termostatos son dispositivos que sirven para regular la temperatura de las fuentes de calor y pueden ser: Mecánicos: un interruptor se enciende o se apaga cuando una sonda interna detecta una diferencia de temperatura respecto a la que se le indica al mecanismo. Digitales: funcionan con sensores electrónicos siendo más exactos que los mecánicos y permiten realizar un control más eficiente, es fácil de programar incluso a distintas potencias, temperaturas y horario de conexión. Se puede programar incluso a distancia con un smartphone Modulantes: son los más óptimos. Adaptan la temperatura de los radiadores y se comunican con la caldera para reducir la temperatura. Nos ayuda con un ahorro del 10% en el consumo. Y ahora, con toda esta información, ¿cuál el sistema que mejor se adapta a nuestra vivienda? Todo dependerá del clima que haya en la zona que residas, el tamaño de tu vivienda o de la zona que quieres calefactar. También dependerá de cuánto tiempo pasemos en casa y por supuesto, del presupuesto del que disponemos, así como del ahorro económico que tendremos después de la instalación. Son muchos los factores a tener en cuenta, por eso te recomendamos que consultes a un arquitecto técnico, para que te de la mejor opción en base a tus necesidades y presupuesto.