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Qué tipo de calefacción es más rentable para mi vivienda(II)
  • 14 dic. 2021

  • COAATIE_Murcia

Qué tipo de calefacción es más rentable para mi vivienda(II)

Consejo Eficiencia Energética Con la reciente ola de frio, seguro que más de uno se ha planteado instalar o cambiar su sistema de calefacción, y en mayor medida con la subida de la electricidad, que nos lleva a pensarnos dos veces el hecho de conectar la calefacción eléctrica. Hoy hablamos de algunos aspectos básicos a tener en cuenta. Hace unas semanas publicamos un artículo en el que expusimos los tipos de calefacción más habituales y su rentabilidad en función del de tipo de combustible que utilizan para generar calor.  Así que en este artículo que hoy nos ocupa, veremos las partes de las que se componen los diferentes sistemas y las características de cada una de esas partes, ya que entender su funcionaminto nos ayudará a poder elegir cual es el sistema que mejor se adapta a nuestras necesidades. Empecemos por los elementos que componen los sistemas de calefacción: Generador de Calor = Calderas Emisores = Radiadores Sistemas de Control = Termostato Calderas En la caldera se calienta el fluido que se encarga de llevar el calor a los radiadores. Para calentar el fluido se necesita un combustible y en base a eso, se dividen los sistemas de generación de calor: Gas Natural: funcionan con un intercambiador de calor, en el que hay un serpentín por donde circula el agua. El agua entra fría y sale caliente. Gasoil: el funcionamiento de esta caldera es idéntico al del gas natural, con la salvedad de que su rendimiento es mayor. El contra que tienen estas calderas, a parte de  su mayor contaminación, es que la instalación y el combustible son más caros. Eléctrica: el intercambio de calor se realiza con una resistencia que calienta el agua del serpentín. Evitamos problemas de fugas o intoxicación por gas. La instalación es más barata, su consumo es mayor y el coste, si ya de normal es elevado, en estos días lo es mucho mas Sostenibles: por ejemplo, la aerotermia que esta caldera extrae la energía del aire a través de una bomba de calor, es decir utiliza energía renovable, por eso posee gran eficiencia energética. Y aunque su instalación cara, es fácil de amortizar el gasto. Estas calderas son óptimas para zonas templadas Pellets: estas calderas tienen un gran poder calorífico, respetuoso con el medio ambiente. El combustible es caro, se necesita espacio para almacenaje y tiene un mantenimiento, casi a diario de limpieza de cenizas. También se debe contar con una chimenea para expulsar los humos. Carbón: actualmente casi en desuso, es muy contaminante y no son automáticas ni se les puede regular la temperatura.   Radiadores Los radiadores son los aparatos que van a calentar la estancia gracias a los tubos que circulan por él, con un fluido caloportador. Y dependiendo de este fluido se pueden dividir en: De agua. Un circuito cerrado de agua recorre toda la vivienda, hasta llegar a los radiadores. Se combinan normalmente con calderas de gas natural, por lo que el suministro de gas no llega a todas partes, no siempre pueden instalarse Eléctricos. Su instalación es sencilla y requiere poco mantenimiento. Su mayor desventaja reside en el precio de la electricidad y en que su alcance calorífico es corto. De aceite. Se conectan a la electricidad, que alimenta una resistencia y esta calienta el aceite, que irradia el calor a la estancia. Tienen poco alcance y tardan en calentarse, pero mantienen el calor una vez apagados. Termostatos Los termostatos son dispositivos que sirven para regular la temperatura de las fuentes de calor y pueden ser: Mecánicos: un interruptor se enciende o se apaga cuando una sonda interna detecta una diferencia de temperatura respecto a la que se le indica al mecanismo. Digitales: funcionan con sensores electrónicos siendo más exactos que los mecánicos y permiten realizar un control más eficiente, es fácil de programar incluso a distintas potencias, temperaturas y horario de conexión. Se puede programar incluso a distancia con un smartphone Modulantes: son los más óptimos. Adaptan la temperatura de los radiadores y se comunican con la caldera para reducir la temperatura. Nos ayuda con un ahorro del 10% en el consumo. Y ahora, con toda esta información, ¿cuál el sistema que mejor se adapta a nuestra vivienda? Todo dependerá del clima que haya en la zona que residas, el tamaño de tu vivienda o de la zona que quieres calefactar. También dependerá de cuánto tiempo pasemos en casa y por supuesto, del presupuesto del que disponemos, así como del ahorro económico que tendremos después de la instalación. Son muchos los factores a tener en cuenta, por eso te recomendamos que consultes a un arquitecto técnico, para que te de la mejor opción en base a tus necesidades y presupuesto.

Cómo mejorar el aislamiento de mi vivienda
  • 9 dic. 2021

  • COAATIE_Murcia

Cómo mejorar el aislamiento de mi vivienda

Consejo Eficiencia Energética Ahora que el precio de la electricidad se ha disparado, esta información te interesa: una vivienda bien aislada tiene un menor consumo eléctrico, ya que requiere de un menor uso de sistemas de climatización durante el año y en su funcionamiento, dichos sistemas trabajarán de forma más eficiente, y por tanto más económica. No pierdas detalle y empieza a ahorrar. Debemos comenzar por detectar los puentes térmicos de nuestra vivienda. Pero, ¿qué es un puente térmico? Es cada punto en los elementos de la fachada o cubierta de nuestra casa donde se rompe la continuidad del aislamiento o se utilizan materiales de alta conductividad térmica. ¿Dónde pueden estar esos puentes térmicos? Los podemos dividir en 3 grupos: Puentes térmicos integrados en la construcción: ocurren cuando hay un cambio de espesor en el cerramiento, como pueden ser los pilares integrados en fachadas, cajas de persianas, lucernarios, hornacinas para poner el radiador… Puentes térmicos en los encuentros de la envolvente: se producen en encuentros entre 2 o más paramentos como pueden ser la unión de dos fachadas, la unión de fachada y forjado, la unión de fachada y cubierta… Puentes térmicos por material de alta conductividad: en este caso podemos hablar de ventanas de aluminio, una fachada de una hoja que no esté aislada… ¿Cómo podemos aislar mejor una vivienda existente? El Código Técnico de la Edificación en su Documento Básico de Ahorro de Energía (DB-HE) nos da las pautas. Existen varias opciones, como indicamos a continuación: Cambiando las ventanas: utilizando una carpintería que evite los puentes térmicos, por ejemplo, de PVC, e incluyendo doble acristalamiento con cámara de aire entre los dos. Inyección de aislamiento en la cámara de la fachada: cuando se detecta que es el conjunto de la fachada el punto crítico, se puede utilizar este método. Se trata de hacer unas perforaciones en la hoja exterior de la fachada por donde se inyecta el aislante. Se deberán tomar imágenes termográficas para detectar si el aislante está bien colocado. Trasdosados: si se va a hacer una reforma completa, se puede utilizar esta técnica de incorporar paneles aislantes entre la cara exterior de la fachada y la cara interior. Es la solución más económica. Sistema de aislamiento térmico exterior (SATE): es una técnica que trata de recubrir el exterior de la vivienda o edificio con paneles aislantes y se crea un nuevo acabado para nuestro edificio. Este sistema elimina por completo los puentes térmicos, por lo que es el más eficaz. Trasdosados directos: se realiza tanto en paredes como techos con materiales que sirven directamente como acabado con paneles de fibras orientadas, corcho, etc. O incluso, sobre nuestra pared interior se pueden aplicar las placas de aislante y realizar un trasdosado con placas de pladur. Contacta con un Arquitecto técnico, como experto en construcción y eficiencia energética, tras la visita a tu vivienda, realizará un informe de evaluación mediante termografías y un estudio previo de los sistemas constructivos. Podrá asesorarte en cuál es la mejor solución que se adapta a tu vivienda, elaborar la documentación y dirigir los trabajos de reforma posteriores. 

Cómo elegir una ventana para renovar las de mi vivienda (I)
  • 30 nov. 2021

  • COAATIE_Murcia

Cómo elegir una ventana para renovar las de mi vivienda (I)

Consejo Eficiencia Energética ¿Estás pensando en cambiar las ventanas? Esta información te interesa, hay tantas soluciones posibles que lo primordial es saber qué queremos conseguir con nuestras nuevas ventanas. Dedicaremos dos artículos a resolver tus dudas. Comenzaremos por los tipos de apertura. Para conocer qué metodología de apertura es la más adecuada para nuestro caso concreto, tendremos que hacernos algunas preguntas: ¿Qué interacción tendremos con la ventana?, ¿abriremos hacia fuera, hacia adentro o en el mismo plano? La respuesta a esta pregunta depende básicamente del espacio disponible alrededor de la misma, y de nuestras preferencias. Los tipos de ventana que podemos encontrar en el mercado, según su forma de apertura, son los siguientes: Ventana batiente: es el tipo de ventana que abre como una puerta, es decir, tiene las bisagras en el eje vertical o en el eje horizontal inferior. Proporcionan un buen aislamiento tanto térmico como acústico y dejan el hueco completo libre para ventilar. El inconveniente principal es el espacio que ocupa el barrido de la hoja al abrir. Ventana proyectante: es una ventana abatible, con la diferencia de que el eje de apertura se encuentra en la parte superior. La apertura se realiza de abajo hacia arriba. Oscilo batiente: es la unión entre la ventana batiente de eje vertical y la de eje horizontal, con una limitación de apertura de este último sentido, solo para ventilación. Ventana pivotante: el eje de giro se encuentra en el centro, por tanto, en la apertura de esta ventana, queda una parte de la hoja hacia dentro y otra hacia afuera Corredera horizontal: el desplazamiento de la hoja es en horizontal y se mueve mediante unos carriles. El número de carriles dependerá del número de hojas que sean móviles. Corredera vertical (guillotina): El mecanismo de apertura es igual que el de la corredera horizontal, pero el sentido de apertura es vertical Corredera elevable: este sistema se basa en una ventana corredera sencilla, pero con un mecanismo de elevación que hace que su desplazamiento sea más suave. Es más estanca para viento y lluvia y es óptima para grandes superficies gracias a que es muy fácil de deslizar. Plegables: es un sistema de hojas articuladas que giran sobre su eje vertical, y a su vez este eje se desplaza sobre un carril. Quedan recogidas como un acordeón. Fijas: Son ventanas las cuales no tienen ningún tipo de apertura, solo el marco fijo y el cristal. Están pensadas para dar luz, no para ventilar Salomónicas: están fabricadas a partir de celosías, no son herméticas, están pensadas para que haya ventilación. Las ventanas batientes o correderas elevadoras son más aislantes que las correderas sencillas, por su sistema de ajuste de la hoja contra el marco. Por lo que si se busca un buen aislamiento debemos huir de las ventanas correderas. En el siguiente artículo trataremos los tipos de materiales para ventanas que existen en el mercado. Como habrás podido comprobar, las ventanas son todo un mundo. Si estás pensando en reformar tu vivienda o cambiar tus ventanas, no lo dudes, contacta con un Arquitecto Técnico, que como especialista en edificación podrá asesorarte en la solución más óptima. 

Qué tipo de calefacción es más rentable para mi vivienda (I)
  • 16 nov. 2021

  • COAATIE_Murcia

Qué tipo de calefacción es más rentable para mi vivienda (I)

Consejo Eficiencia Energética Cada año con la llegada del frío un tema que nos preocupa es cómo calentar nuestra vivienda,  muchas familias se plantean instalar un sistema de climatización o cambiar el antiguo. Pero ante la gran oferta de sistemas, surge la duda de qué tipo de climatización elegir. En este artículo trataremos de orientar en la toma de decisión, desde el punto de vista del consumo y teniendo en cuenta la reciente subida que hemos sufrido en la factura de electricidad. El proceso de elección del tipo de climatización para nuestra vivienda no es fácil, ya que no existe una solución general para todos, sino que depende de varios factores concretos de cada vivienda como son la ubicación, el tipo de vivienda, el tiempo que está ocupada, etc. Por tanto, veamos los principales sistemas de climatización que existen y sus características. Sistemas de climatización Existen diversas formas de clasificar los sistemas, en este caso lo clasificaremos según el combustible que usan: Calefacción eléctrica. Este tipo de calefacción es la más habitual ya que, en relación al coste de instalación, es más económica que otros sistemas. Además, es una energía limpia, es decir que no hay peligro de contaminación o fuga de ningún tipo de gases tóxicos y no necesita ningún tipo de combustible.  El inconveniente de este tipo de calefacción es su alto coste mensual en la factura, ya que los aparatos consumen mucha electricidad, sobre todo, en zonas donde las temperaturas son extremas y la estancia es grande, necesitan más energía para poder calentarla completamente. Por tanto, podemos decir que la calefacción eléctrica puede ser rentable en el caso de viviendas pequeñas que se encuentran en zonas donde no hace mucho frio y que no necesitan estar calientes las 24 horas (por ejemplo, cuando los habitantes trabajan todo el día y regresan a su casa por la noche), donde se encenderá el sistema solo cuando sea necesario. Calefacción de gas natural. La principal ventaja del gas natural frente a la electricidad es su bajo precio, ya que el gas natural ha mantenido su precio constante, mientras que la electricidad cada vez va aumentando. Sin embargo, el coste de instalación de la calefacción de gas natural es más elevado, sobre todo, en una vivienda unifamiliar. Otro punto clave de este tipo de suministro es la zona geográfica, pues no esta presente en todas las zonas. Por ejemplo, en la zona mediterránea no es muy frecuente su uso. En el caso de edificios plurifamiliares se opta por la calefacción central de gas natural que consiste en una única caldera centralizada. Esto implica que hay que supone en un gasto fijo, aunque no estés en casa ya que no se puede encender ni apagar de manera individual, pudiendo regular únicamente la temperatura. Calefacción de gasoil: este tipo de calefacción es habitual en las viviendas que no les llega gas natural. La instalación es prácticamente igual que las de gas natural, la diferencia que hay es que la calefacción de gasoil necesita un espacio para ubicar el depósito. El precio del gasoil es más elevado que el gas natural pero un poco inferior a la electricidad, además contamina más que las anteriores soluciones. Calefacción de pellets. Es un sistema menos común, pero muy eficiencia energéticmente y la sostenible, ya que es un sistema que utiliza pellets como combustible para calentar la zona y es menos contaminante que el gasoil. Los pellets son un producto totalmente natural, catalogado como biomasa sólida, el cual está formado por cilindros muy pequeños, de unos pocos milímetros de diámetro. Elaborados a partir de serrín natural seco, sin ningún aditivo. Su precio es también bajo y puede calentar perfectamente una estancia igual que otro sistema eléctrico o de gasoil, pero necesita un espacio grande para instalar la estufa y el almacenamiento de pellets. Calefacciones sostenibles (aerotermia, geotermia y solar). Son sistemas modernos cuyo coste de instalación es más elevado que los demás, sobre todo el sistema geotérmico porque implica la instalación de tuberías y bombas debajo de la tierra. Estos sistemas funcionan mediante el aprovechamiento del calor existente en la naturaleza (aire, tierra o radiación solar) para convertirlo en energía térmica. Es una energía gratuita, lo que supone gran disminución en la demanda energética y, por tanto, gran ahorro económico en la factura que puede llegar al 70%. La ventaja de este tipo de suministro es que disponen de bomba de calor que puede ser utilizada también en verano para refrigeración. Este tipo de suministro es muy eficiente energéticamente y respetuoso con el medio ambiente. Es más rentable si se instala en una vivienda en la que se hace uso continuo de climatización. Es el mejor sistema compatible con la calefacción con suelo radiante. Dicho esto, podemos deducir que instalar un sistema de calefacción no depende solo del coste inicial sino de varios factores que afectan a largo plazo. Por eso, es muy importante pensar bien antes de decidir. Si tienes cualquier duda y quieres conocer la instalación más adecuada para tu vivienda, no dudes en ponerte en contacto con un arquitecto técnico. En el siguiente artículo hablamos de los elementos que componen los sistemas de calefacción, ya que conocerlos y saber como funcionan nos dará una mejor perspectiva y nos ayudará a elegir mejor. 

Geotermia: la energía que nos da la tierra
  • 8 nov. 2021

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Geotermia: la energía que nos da la tierra

Consejo Eficiencia Energética La energía geotérmica es una energía renovable que se obtiene del interior de la tierra para obtener climatización, agua caliente y electricidad. Este sistema aprovecha las temperaturas del subsuelo utilizando una bomba de calor para extraer el calor existente acumulado y transformarlo en energía útil para el funcionamiento de las instalaciones interiores de la vivienda. Entre los 15 y 20 metros de profundidad, la estabilidad térmica en España en general se sitúa entre unos 15 y 18 grados todo el año, independientemente de la estación del año o de las condiciones meteorológicas. Es esta capacidad que el subsuelo posee de acumular calor y de mantener una temperatura constante, la que permite realizar un intercambio energético de alto rendimiento. Se trata de un sistemas no se ha utilizado mucho en España, pero, al igual que las demás energías renovables, se está extendiendo cada vez más. Ventajas: Ahorro energético: el aprovechamiento del calor existente en la tierra y utilizarlo como fuente para el funcionamiento de las instalaciones de la vivienda permite la disminución de la demanda energética, lo que supone también un ahorro económico en la factura mensual. Sistema ecológico: es un sistema que utiliza fuentes naturales, por tanto, se disminuye la emisión de gases tóxicos y CO2 al ambiente porque no necesita la quema de combustibles fósiles como lo hacen otras formas de obtención de energía. Funcionamiento. Es un sistema que no hace ruido y, una vez instalado correctamente, no necesita mucho mantenimiento. Estética. Siendo la extracción desde el interior de la tierra, los elementos están enterrados, es decir, quedan ocultos y no es necesario colocar aparatos en fachadas y cubiertas que en muchos casos no quedan compatibles con la estética de la vivienda Desventajas: No se puede instalar en todos los lugares. Puede producir deterioros del paisaje por la explotación de yacimientos. Se debe utilizar en la zona donde esta instalada, no se transporta. El coste inicial del sistema es muy elevado en comparación con los tradicionales, aunque a largo plazo se ahorra mucho en facturas. El agua extraída del subsuelo puede estar contaminada y los yacimientos pueden emitir sustancias nocivas. instalación compleja ¿Cómo conseguir un buen diseño? Para que nuestro sistema sea eficaz y rentable es muy importante tener mucho cuidado a la hora de su diseño y su instalación, para ello, hay que tener en cuenta varios aspectos previos: Calcular la demanda energética del edificio. Estudiar las propiedades de terreno donde se vaya a instalar. Elegir la bomba de calor necesaria. En conclusión, la energía geotérmica es una manera de conseguir energía limpia y gratis aprovechando las fuentes naturales inagotables de las que disponemos. Si estás interesado que contacta con nuestros técnicos y te informarán de todo.

Calefacción en viviendas con biomasa
  • 26 oct. 2021

  • COAATIE_Murcia

Calefacción en viviendas con biomasa

Consejo Eficiencia Energética La biomasa es una energía renovable que se usa en viviendas para calefacción y agua caliente sanitaria (ACS), y aunque en menor medida, también refrigeración. La biomasa es el conjunto de materia orgánica, vegetal o animal, y los materiales que proceden de su transformación natural o artificial. Esta materia se usa como combustible para generar energía térmica para viviendas unifamiliares y edificios. Se considera energía renovable que se obtienen de una fuente natural, por tanto, es un sistema eficiente energéticamente y respetuoso con el medio ambiente, más que otros sistemas convencionales. Existen tres instalaciones posibles para el uso de biomasa: chimenea, estufa y caldera. Esta última es la que se utiliza para climatización y para producción de agua caliente( ACS), sin embargo, la chimenea y estufa se utilizan sólo para calefacción de la estancia en la que se encuentran. Los tipos generales de combustibles que se usan son leñas, astillas, pellets, huesos de aceituna y cáscaras de frutos. La ventaja que tienen es su precio estable que puede ser menor que otros combustibles como el gasoil o gas natural. Elegir el tipo de biomasa a utilizar depende en gran medida del tipo de suministrador que podemos encontrar, es decir, un suministrador cercano y que pueda abastecernos continuamente, es lo mejor que podemos elegir. Por otro lado, es más económico la compra de suministro en verano. Como hemos dicho anteriormente, la biomasa se puede utilizar tanto en viviendas unifamiliares como en edificios, lo único es que cambia la instalación. En el caso de edificios se usan calderas centrales y deben disponer de un espacio de almacenamiento grande para guardar el combustible. En viviendas unifamiliares se usan calderas individuales y también hay que disponer de un almacén, sus dimensiones dependerán de si compramos combustible por meses o anual, obviamente cuando se compra para largo plazo, el espacio de almacenamiento deberá ser más grande. Este se puede ubicar dentro o fuera de la vivienda y debe ser de uso exclusivo, además, hay la opción de colocarlo subterráneo en contenedores específicos, según normativa. El resto de las instalaciones, desde la caldera hasta los aparatos, son prácticamente iguales al de otros sistemas. Para la calefacción, se pueden usar radiadores o suelo radiante, esta última opción puede ser mejor, porque hace un consumo continuo, por tanto, podemos conocer mejor cuándo vamos a necesitar más combustible y organizar mejor el suministro. Por otro lado, hay la opción de combinar con una caldera convencional para ayudar en las horas punta y no caer en el problema de agotamiento de combustible. También puede ser ideal combinar caldera de biomasa con energía solar térmica para ACS. Si la caldera de biomasa dispone de ciclo de absorción puede generar refrigeración también, sin embargo no es muy común este uso. Las ventajas generales de la biomasa son las mismas que las de los demás sistemas renovables. Son eficientes energéticamente, disminuyen la demanda energética, tienen larga vida útil, ayudan al medio ambiente y, lo más destacado, es que suponen un gran ahorro económico en las facturas mensuales. Si tienes dudas, consulta con nuestros colegiados. Te asesorarán de cual es la mejor opción, y sobre las reformas que sean necesarias para la correcta instalación.

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