Recomendaciones a tener en cuenta antes de instalar una piscina en la terraza de casa

Con la llegada del verano es muy común colocar piscinas portátiles para poder refrescarse sin tener que salir de casa. Pero es necesario tener en cuenta una serie de recomendaciones previas para evitar llevarnos un susto innecesario por sobrecargar la estructura, ya que lo más probable es que esta no esté diseñada para este uso.

  • En primer lugar, y antes de comprar la piscina, es necesario conocer las características del forjado sobre la cual se va a colocar, antigüedad, estado de conservación, etc. y determinar el peso máximo que puede soportar sin causar daños, o en el peor de los casos, colapsar.
  • Este dato determinará el tamaño de la piscina y el volumen de agua que podemos añadir. En concreto, una cubierta que inicialmente no estaba calculada para este sobrepeso, puede soportar entre 100 y 200 kilos por metro cuadrado, lo que equivale a una lámina de agua entre 10 y 20 centímetros de altura, aproximadamente.

En edificios de reciente construcción, si las dimensiones de la piscina son inferiores a 0,8 por 1,5 metros, se podrá incrementar la altura de agua a 0,40 centímetros.*

  • Por otro lado debemos tener en cuenta si el forjado que sustenta esa estructura es un elemento común del edificio. Y en ese caso, comunicar a la comunidad de propietarios nuestra propuesta de colocar la piscina, y acompañarlo de un informe técnico que garantice la viabilidad. Además, en aquellas piscinas que pudieran ser objeto de uso comunitario este informe técnico contará con las especificaciones propias sobre las limitaciones de uso, aforo y sanitarias.

Por todo lo expuesto, el mejor consejo sería, en caso de dudas, contactar con un técnico experto en este tipo de cuestiones, los arquitectos técnicos lo somos, para que compruebe el peso que es capaz de soportar la estructura de la terraza de su vivienda.

*Información extraída de la Nota de prensa elaborada por CGATE, CSCAE, CGCAFE

*Imagen de pvproductions en Freepik

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Recomendaciones a tener en cuenta antes de instalar una piscina en la terraza de casa

Recomendaciones a tener en cuenta antes de instalar una piscina en la terraza de casa

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¿Tu edificio ha pasado la ITV? IEE: la ITV de los edificios
  • 1 feb. 2017

  • Colegio_Valencia

¿Tu edificio ha pasado la ITV? IEE: la ITV de los edificios

Consejo Rehabilitación Todos tenemos claro que nuestro vehículo debe pasar la ITV cada cierto tiempo, según su antigüedad. Es una cuestión de seguridad que permite que los vehículos que circulen lo hagan con la garantía de no suponer un peligro para su conductor ni para los demás. Pero, ¿qué pasa con nuestros edificios? ¿con la seguridad de sus habitantes, de los viandantes y la nuestra propia? ¿Acaso no existe una ITV de los edificios? Sí. Sí que existe. Y es obligatoria. Pero además de obligatoria, es absolutamente necesaria. El IEE (Informe de Evaluación del Edificio) es la ITV de los inmuebles. Se trata de una inspección necesaria para la seguridad de las personas que lo habitan, pero también para el ahorro económico de las comunidades de propietarios, que sabrán qué reparaciones son las imprescindibles y las podrán abordar en el orden adecuado y antes de que supongan un desembolso económico mayor e inevitable. No resulta caro, es sólo una pequeña inversión. No resulta molesto, tan solo una visita a tu edificio y tu vivienda por parte de un arquitecto técnico o un  arquitecto. Sólo ellos pueden elaborar el IEE, que no es más que un informe, derivado de la inspección técnica al edificio, con el que conocerás su estado actual y las posibles intervenciones que pueda precisar.   Edificios de más de 50 años Desde 1994, las inspecciones periódicas son obligatorias para los edificios de más de 50 años. Entonces se llamaban ITEs (Inspecciones Técnicas de Edificios) y hoy son IEEs (Informes de Evaluación de los Edificios). Diferentes normas han ido recogiendo su obligatoriedad, la más reciente (LOTUP, 2014) mantiene sanciones de hasta 6.000 euros en caso de incumplimiento (artículo 264). Sin embargo, las inspecciones, aunque se efectúan, no acaban de generalizarse y el parque de viviendas envejece con un desconocimiento general acerca de su estado y condiciones de seguridad. Conocer el estado de tu edificio es tu derecho Y éste es uno de los puntos más problemáticos. Conocer el estado de tu edificio es un derecho que no puede pasar inadvertido. La vivienda es el bien en el que mayor inversión realiza una persona a lo largo de su vida. Además, es el hogar en el que habita y en el que, en la gran mayoría de las ocasiones, habita su familia. ¿Cómo puede su habitante desconocer el estado del mismo? ¿las condiciones de seguridad? ¿los problemas que pueden prevenirse? Pues sucede. Y puede haber edificios con problemas estructurales entre el gran parque de viviendas existente. Puede haber una grieta que delate un riesgo y su propietario no lo sepa. O una fachada con peligro de desprendimientos a la vía pública. Puede o no. Sin una inspección no es posible saberlo. Y ese es el verdadero riesgo, el desconocimiento. Sólo en la Comunidad Valenciana hay 600.000 edificios con más de 50 años. Todos ellos deben pasar una inspección cada diez años. Y hacerlo también siempre que el edificio desee obtener ayudas a su rehabilitación. El IEE materializa el derecho de los ciudadanos, usuarios y propietarios a conocer cómo está el edificio en el que habitan. Además del deber del propietario, de conservar su inmueble en buen estado. El riesgo del desconocimiento Para Vicente Terol, presidente de CAATIE Valencia, “el problema principal de un incumplimiento es el total desconocimiento acerca del estado general de nuestros edificios, que ya sólo por su antigüedad, sin considerar otros factores, pueden ir sufriendo diferentes patologías que, sin tratar, se pueden agravar y derivar en un estado ruinoso, semirruinoso o peligroso para sus ocupantes e incluso los mismos viandantes. Ese desconocimiento es ya en sí mismo un riesgo que, por evitable, no debería asumirse” Como en la ITV El bien más importante del ciudadano medio, que es la vivienda, no puede dejarse sin ningún tipo de control sobre su estado, el lugar donde resides con tu familia puede tener problemas de seguridad, e incluso sin tenerlos, puede necesitar ciertas reparaciones que, de no hacerlas en un periodo de tiempo, se convierten en intervenciones urgentes y mucho más costosas. Lo hacemos anualmente con el coche. Y sin embargo, nos cuesta hacerlo con el edificio, que es cada diez años, no supone un coste gravoso y además dispone anualmente de una línea de ayudas públicas. Si deseas que tu edificio pase la inspección técnica, puedes contactar con el técnico de cabecera de vuestro edificio. Si aún no disponéis de él, puedes comunicárselo a tu administrador, contactar con un arquitecto técnico o solicitar los servicios de estos profesionales en: http://sac.caatvalencia.es/

Ahorrar energía aislando la fachada por el exterior
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Ahorrar energía aislando la fachada por el exterior

Consejo Rehabilitación  Un buen sistema de aislamiento térmico en las fachadas de los edificios minimiza el consumo de energía con el consiguiente ahorro económico que esto supone. Pero es importante saber qué tipo de aislamiento es el más apropiado para la rehabilitación de su vivienda en función de las condiciones en las que se encuentre. Existen dos tipos de aislamiento de fachadas o por el interior o bien por el exterior. Aislar la fachada por el interior se recomienda si se realiza otros trabajos en el interior como suelos, particiones, etc.; cuando no se quiere modificar el aspecto de la fachada; si la pérdida de superficie útil no es un impedimento y compensa con el ahorro de energía; o en el caso de que la comunidad de vecinos no quiera ejecutar el aislamiento por el exterior y sólo se quiera aislar una vivienda. El aislamiento por el interior se aconseja cuando se trata de una vivienda de uso ocasional, como de fin de semana, ya que tarda menos en climatizar la vivienda porque tiene menos superficie y se consigue antes el estado de confort. Sin embargo con el aislamiento por el exterior la vivienda tardaría más en alcanzar la temperatura deseada pero también tardará más tiempo en enfriar la vivienda en invierno o calentarla en verano por lo que mantiene más la temperatura interior. Hay que tener en cuenta que el aislamiento por el interior dificulta la corrección de los puentes térmicos procedentes de los forjados y los dinteles de puertas y ventanas. Esto queda resuelto con el Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior (SATE) al ser pasante con la envolvente del edificio. Este sistema se compone de varios materiales y es importante tener en cuenta que se trata de un sistema integral y se suministra y aplica como tal, lo que garantiza su compatibilidad y efectividad. Debe tener como mínimo una resistencia térmica de 1 m²K/W. Puede aplicarse tanto en obra nueva como en rehabilitación, sin necesidad de desalojar las viviendas. Se puede ejecutar en todo tipo de fachadas excepto en aquellas que estén protegidas. Se adapta a todo tipo de condiciones climatológicas, siempre hay que consultar a un especialista para que valore qué tipo de materiales y espesores son los más adecuados para el edificio a rehabilitar.   Componentes -Aislante, puede ser de diferentes materiales y espesores: poliestireno expandido (EPS), poliestireno extruido (XPS), poliuretano conformado (PUR), lana de roca, corcho expandido, vidrio celular. -Fijaciones para la unión del aislamiento al muro soporte: pueden ser adhesivos, mediante adhesivo y fijaciones mecánicas con espigas o con perfiles mecánicos. -Acabados: se aplican dos capas de mortero cola con una malla intermedia de fibra de vidrio. Se aplica una imprimación y un revestimiento continuo tipo revoco o aplacados de ladrillos acrílicos, cerámicos de arcilla y piedra. -Perfiles metálicos en forma de U que se disponen en el arranque, esquinas, juntas de dilatación, laterales y en la coronación del sistema.                 Propiedades -El sistema SATE permite, al ser aplicado por el exterior, que no se reduzca el espacio interior de las viviendas, así como que minimiza las molestias de los usuarios. -Se revaloriza económicamente el inmueble, ya que aumenta la eficiencia energética. -Se reduce el consumo de energía consiguiendo ahorros de hasta el 30% y se estima que esta inversión se amortiza a los cinco años de su instalación. -Se reducen los puentes térmicos así como las posibles condensaciones, siendo un sistema impermeable al agua. -Mantiene los materiales en condiciones termo-higrométricas estables a lo largo del tiempo e impide la degradación de estos por la diferencia de temperaturas. -No dispersan sustancias contaminantes, se reciclan y reducen las pérdidas de energía, contribuyendo a la conservación del medio ambiente. -Mejora el aislamiento térmico de la envolvente, consiguiendo el confort térmico con una temperatura media en todas sus estancias y reduciendo el consumo de calefacción y aire acondicionado, además puede mejorar el comportamiento acústico.   SATE es sin duda la mejor opción para rehabilitar las fachadas de los edificios, ya que no solo se aumenta la calificación energética con todo el ahorro económico que esto conlleva y la reducción de contaminación al medio ambiente, sino que también sirve para darle un lavado de cara al edificio, desde el punto de vista estético.   Si tiene alguna duda sobre cómo mejorar el aislamiento térmico de su vivienda, contacte con su aparejador de cabecera quien le podrá asesorar sobre las soluciones más adecuadas.

El Arquitecto Técnico es el profesional idóneo para encargarse del mantenimiento del edificio como “Técnico de cabecera”
  • 29 jul. 2015

  • Colegio_Alicante

El Arquitecto Técnico es el profesional idóneo para encargarse del mantenimiento del edificio como “Técnico de cabecera”

Noticia Mantenimiento Es el profesional que por encargo de la comunidad de propietarios se ocupa de la conservación y el mantenimiento de la edificación y de la calidad de la construcción, alargando la vida útil y asegurando la calidad de vida de sus ocupantes. El Arquitecto Técnico es profesional idóneo para asumir el rol del comúnmente denominado “técnico de mantenimiento” o “Técnico de cabecera” del edificio, esto es, el profesional que, por encargo de la comunidad de propietarios, se ocupa de la conservación y el mantenimiento de la edificación y de la calidad de la construcción, alarga la vida del edificio y asegura la calidad de vida de sus ocupantes. Como profundo conocedor del edificio, es el técnico idóneo para guiar las operaciones que hay que hacer en cada momento para asegurar el correcto mantenimiento y adecuar el edificio a la legislación vigente. COMPETENCIAS Las competencias que los estudiantes del título académico que habilita para ejercer la profesión de Arquitecto Técnico deben adquirir, según el apartado 3 de la Orden Ministerial 3855/2007, de 27 de diciembre, por la que se establecen los requisitos para la verificación de los títulos universitarios oficiales que habiliten para el ejercicio de la profesión de Arquitecto Técnico, lo que sin duda aclara su idoneidad: 1. Dirigir la ejecución material de las obras de edificación, de sus instalaciones y elementos, llevando a cabo el control cualitativo y cuantitativo de lo construido mediante el establecimiento y gestión de los planes de control de materiales, sistemas y ejecución de obra, elaborando los correspondientes registros para su incorporación al Libro del Edificio. Llevar el control económico de la obra elaborando las certificaciones y la liquidación de la obra ejecutada. 2. Redactar estudios y planes de seguridad y salud laboral y coordinar la actividad de las empresas en materia de seguridad y salud laboral en obras de construcción, tanto en fase de proyecto como de ejecución. 3. Llevar a cabo actividades técnicas de cálculo, mediciones, valoraciones, tasaciones y estudios de viabilidad económica; realizar peritaciones, inspecciones, análisis de patología y otros análogos y redactar los informes, dictámenes y documentos técnicos correspondientes; efectuar levantamientos de planos en solares y edificios. 4. Elaborar los proyectos técnicos y desempeñar la dirección de obras de edificación en el ámbito de su habilitación legal. 5. Gestionar las nuevas tecnologías edificatorias y participar en los procesos de gestión de la calidad en la edificación; realizar análisis, evaluaciones y certificaciones de eficiencia energética así como estudios de sostenibilidad en los edificios. 6. Dirigir y gestionar el uso, conservación y mantenimiento de los edificios, redactando los documentos técnicos necesarios. Elaborar estudios del ciclo de vida útil de los materiales, sistemas constructivos y edificios. Gestionar el tratamiento de los residuos de demolición y de la construcción. 7. Asesorar técnicamente en los procesos de fabricación de materiales y elementos utilizados en la construcción de edificios. 8. Gestionar el proceso inmobiliario en su conjunto. Ostentar la representación técnica de las empresas constructoras en las obras de edificación. Cabe citar, además, algunas de las competencias que se desarrollan en el anexo de la citada norma, a la que nos remitimos para el conocimiento de las restantes: · Capacidad para adecuar los materiales de construcción a la tipología y uso del edificio, gestionar y dirigir la recepción y el control de calidad de los materiales, su puesta en obra, el control de ejecución de las unidades de obra y la realización de ensayos y pruebas finales. · Aptitud para aplicar la normativa específica sobre instalaciones al proceso de la edificación. · Capacidad para dictaminar sobre las causas y manifestaciones de las lesiones en los edificios, proponer soluciones para evitar o subsanar las patologías, y analizar el ciclo de vida útil de los elementos y sistemas constructivos. · Aptitud para intervenir en la rehabilitación de edificios y en la restauración y conservación del patrimonio construido. · Aptitud para el predimensionado, diseño, cálculo y comprobación de estructuras y para dirigir su ejecución material. · Capacidad para desarrollar constructivamente las instalaciones del edificio, controlar y planificar su ejecución y verificar las pruebas de servicio y de recepción, así como su mantenimiento. · Etcétera Por tanto de la mera lectura de la descripción de los conocimientos que la norma determina que debe adquirir el Arquitecto Técnico al estudiar la carrera basta y sobra para comprender por qué decimos que estamos ante un técnico idóneo para encargarse de la gestión del mantenimiento de los edificios. Además, constatamos que todos los módulos que el futuro Arquitecto Técnico estudia en la carrera, absolutamente todos, giran en torno a la edificación/construcción.